viernes, 11 de noviembre de 2011

Mi familia perdida II





A principios de mes, mi hermana mayor Trini, y digo mayor porque creo que siempre será más seria y sensata que yo, nos invitó a comer en su casa como dije hace poco.  Ahora tengo las fotos de ese evento y estoy obligado a dejar constancia del mismo:

Faltan Sara que ya se había ido y Juan Carlos que estaba trabajando para subir la cuota de 30.000 televisores.

Como ya he dicho en alguna ocasión, creo que mi padre y su esposa hicieron una labor familiar expléndida y es algo que aunque a mí no me toque, vamos en realidad no me toca nada, pero sí me hace sentir bien y orgulloso.

Hace poco me han pasado información gráfica de la celebración del 50 aniversario entre mi padre y ¿Manuela?, ¿Manoli?, ¿Manolita?, no se como la llaman en familia, sólo se que he pasado de ser el niño a ser ahora el chaval o el muchacho.  Vamos hay que ver lo bien que me siento cuando se que me llama así, me veo hasta delgado y todo.

Bien, a lo que vamos.  Celebraron unas bodas de oro reales porque era la fecha de su unión real.  Para celebrarlo mi hicieron una etiqueta para botellas de vino que regalaron, y la etiqueta fue esta:
Click para ampliar.  Original detalle y bonitas fotos de los dos.
  





    
















































































































Detalle del regalo que les entregaron
Esta otra foto es de ese día, y están ambos con mis dos hermanas:

También les hicieron esta tarjeta:

 
 
Todo esto y otras cosas más me hacen ver a la familia perdida que me he encontrado con verdadero cariño, y hasta con un puntito de envidia ya que yo no tuve todo esto, mi familia de siempre es corta, hemos estado muy separados en la distancia y durante algún tiempo ni hemos hecho para estar más juntos.

Ahora afortunadamente mis tres primas venezolanas por otros motivos han estado en contacto conmigo y espero que vayan conociendo a estos nuevos miembros, ya hablaremos más despacio cuando nos veamos y si pueden aportar algo mucho mejor.

Para terminar por hoy, decir que también mi nueva familia me ha aportado un plus, y es que hay un nuevo informático, Miguel hijo, que añadir a la ya extensa lista de informáticos.  Ya somos siete, para dar la tabarra hablando de nuestras cosas.